Certificar un producto
es verificar que sus propiedades y características están
de acuerdo con las normas y especificaciones técnicas que
le son de aplicación.
Las marcas AENOR y AITIM evidencian la certificación del
producto que las lleva y constituyen un elemento diferenciador en
el mercado:
- Ofrecen al consumidor una mayor confianza
en el producto que adquieren
- Protegen contra la competencia desleal
- Permiten comparar ofertas
- Facilitan la venta de productos y su introducción en nuevos
mercados
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