La Península Ibérica consumió en 2005 en
torno a los 24.000 metros cúbicos de madera laminada encolada
proveniente de ingeniería; esto es, con medidas y diseño
especiales. A ello hay que sumar aproximadamente 20.000 metros
cúbicos de viga laminada estandarizada, básicamente
importada. El fabricante español de madera laminada domina
el segmento de la fabricación especial, ofreciendo a su
cliente soluciones completas de una sola mano.
El pasado día 9 de febrero tenía
lugar en la sede de FEIM, en Madrid, una asamblea general de AFML
–Asociación de Fabricantes de Madera Laminada de
España-; organización que se creó en el año
2004 con el fin de promocionar y defender las prestaciones de
la ingeniería, fabricación y montaje españoles
de estructuras de madera laminada encolada.
Progresivamente, ante la enorme competencia
escandinava, francesa, austriaca y alemana de vigas de madera
laminada estandarizadas, la actividad del fabricante español
deriva hacia la fabricación especial y a medida; y por
ello avanza en los campos de la certificación de calidad,
de tratamientos y medioambiental hacia la homologación
de sus productos y servicios. “Certificación es sinónimo
de competitividad –afirma Lluís Figueras, director
general de Tecnifusta y presidente de AFML-.” Atendiendo
al nuevo Código Técnico de la Edificación,
cada elemento de uso estructural deberá contar con el marcado
CE. Y cumpliendo la LOE –Ley de Ordenamiento de la Edificación-,
toda oficina técnica de control observa que se garantice
que no existen vicios estructurales ocultos en todo edificio,
de cara a posibilitar que éste obtenga de una compañía
aseguradora el seguro decenal.
Actualmente, el cliente demanda soluciones completas
de una sola mano; esto es, que la ingeniería y cálculo,
la fabricación de las piezas (el producto), su montaje
e incluso algunos complementos como tejas o aislamientos, provengan
de un único proveedor. Esta realidad beneficia a los miembros
de AFML –Caramés, Laminor, Yofra, Figueras Tecnifusta
y Holtza-, ya que todos ellos ofrecen ingeniería, fabricación
y montaje a medida, y además suman a estos argumentos la
proximidad a la obra.
Esto no quiere decir que no esté creciendo
y mucho la oferta de madera laminada estandarizada del exterior.
En esta parcela, las redes comerciales aún no están
del todo asentadas, y son muchas las vigas que se venden directamente
al cliente final.
